SCHOTT solutions n° 2/2014 > Envases farmacéuticos

syriQTM InJentle
Las jeringas precargables se fabrican con muchos materiales distintos. Esto aumenta la posibilidad de interacciones entre el medicamento y los componentes de la jeringa durante el almacenaje de la misma. syriQ™ InJentle reduce este riesgo. Foto: SCHOTT/L&K

Más seguridad para medicamentos


Las jeringas precargables syriQ™ InJentle minimizan el riesgo de interacción para los medicamentos biotecnológicos.


Alexander Lopez

La interacción entre un medicamento y su envase primario es actualmente uno de los temas más importantes para la industria farmacéutica. Esto es atribuible a la creciente demanda de medicamentos biotecnológicos innovadores, que habitualmente se administran por vía parenteral. Las jeringas precargables facilitan y hacen más segura la administración de inyecciones, tanto para los médicos como para los pacientes. Sin embargo, el medicamento almacenado en estas jeringas entra en contacto con más materiales que en otros tipos de envase. El sistema se compone de cuerpo de vidrio o material polimérico, émbolo, aguja, protector de ésta, adhesivo y aceite de silicona como lubricante en el interior del cuerpo de la jeringa. ”Con tantos materiales en contacto con el medicamento, las posibilidades de interacción entre éste y los componentes de la jeringa durante su vida útil aumentan significativamente y el riesgo para los medicamentos biotecnológicos sensibles es mayor”, explica Anil-Kumar Busimi, Director de Product Management del Negocio Globalde Jeringas de SCHOTT.
Phrmaverpackung
Las interacciones entre los medicamentos y el envase farmacéutico constituyen actualmente uno de los temas más importantes para la industria farmacéutica – en especial con relación a los medicamentos biotecnológicos. Foto: SCHOTT

Nuevo diseño de jeringa precargable


Ante este trasfondo, la empresa ha desarrollado un nuevo diseño bajo la marca syriQ™ InJentle. Este producto innovador está compuesto por un cuerpo de vidrio remodelado y un sistema de aguja integrado, en el que el canal de conexión entre el cono y la aguja está hecho de un polímero flexible. Un cierre mantiene cortado el paso del líquido durante el almacenaje y evita que el medicmento entre en contacto con la aguja metálica o con el adhesivo.

Gracias a este diseño con forma de cartucho del cuerpo de vidrio, se puede prescindir además del mandril de tungsteno durante la fase de conformación del vidrio, descartando así toda interacción con este elemento químico. Según los estudios realizados, los residuos de tungsteno pueden interactuar con los sensibles principios activos biológicos y provocar la agregación de proteínas. Esto no solo desestabiliza la formulación del medicamento, sino que además puede provocar una respuesta inmune no deseada por parte del paciente tras administrarle la inyección.

Otra mejora importante de syriQ™ InJentle es la lubricación del cuerpo de la jeringa. Generalmente se aplica aceite de silicona sobre su cara interior, con el fin de asegurar un deslizamiento suave del émbolo. Sin embargo, este aceite puede liberar partículas, capaces de alterar bajo ciertas circunstancias las proteínas sensibles. syriQ™ InJentle tiene un cuerpo de vidrio con silicona fijada en el horno. Así se reducen la silicona libre y el número de partículas sin reducir la funcionalidad de la jeringa precargable.
syriQ® InJentle Spritzen
Las jeringas syriQ™ InJentle están libres de tungsteno (1) y previenen la interacción de los medicamentos sensibles con la aguja metálica y el adhesivo (2) durante el almacenaje. La silicona, que permite que el émbolo se deslice más suavemente, se fija en un horno. Esto reduce la silicona libre y las correspondientes partículas (3). Un precinto de seguridad permite a los médicos y los pacientes detectar si la jeringa es nueva o está usada (4). La aguja no entra en contacto con el protector, con lo cual se mantiene afilada (5). Fuente: SCHOTT
Aparte de esto, el protector de la aguja lleva un precinto de seguridad. Así, los médicos y los pacientes pueden ver si una jeringa está usada o no. Además, la aguja no entra en contacto con la superficie interior del protector y se conserva así afilada. Las jeringas syriQ™ InJentle se pueden utilizar también con agujas finas, de hasta calibre 32, que resultan menos molestas para el paciente. ”En nuestra jeringa syriQ™ InJentle, el medicamento entra en contacto con los mismos materiales que en un vial: con vidrio y con plástico”, resume Busimi. ”Esto es importante para las empresas farmacéuticas interesadas en cambiar de viales a jeringas. Nuestra solución facilita mucho el cambio. Además, suministramos nuestros productos en cajas y nidos estándar, para su llenado en líneas
convencionales”, comenta. <