SCHOTT solutions n° 2/2012 > Investigación y tecnología

Foto: thinkstock

Camino de la verdadera electromovilidad


Las nuevas baterías de litio-aire podrían ampliar mucho la autonomía de los vehículos eléctricos futuros. SCHOTT está desarrollando con este fin un innovador material en un proyecto de investigación subvencionado.


Thilo Horvatitsch

Los expertos coinciden en que los coches eléctricos no conseguirán masificarse hasta que se hayan desarrollado baterías más eficientes, que permitan a los coches recorrer cientos de kilómetros con una única carga. Hasta ahora las baterías recargables de altas prestaciones han sido demasiado pesadas; los altos costes de fabricación y los problemas de seguridad han impedido una producción en serie rentable y un precio asequible. La industria y los investigadores se centran ahora en un objetivo: incrementar la densidad de energía de las baterías y reducir los costes. Las baterías de ion-litio actuales generan hasta 180 Wh/kg, pero no resisten la comparación con la gasolina y el gasóleo, que suministran unos 10.000 Wh/kg.
En el laboratorio de SCHOTT se realizan mediciones de la conductividad de la vitrocerámica ion-conductora. Foto: SCHOTT/C. Costard
Las celdas de batería son testadas a altas temperaturas en una cámara climática durante los ciclos de carga/descarga, para saber más sobre la tecnología de medios de almacenamiento recargables, estables a largo plazo y seguros. Foto: SCHOTT/C. Costard
En la carrera entre las tecnologías de almacenamiento podría ascender muchos puestos una nueva batería recargable: la batería de litio-aire. Tan pronto como resulte comercialmente viable, promete unas capacidades de almacenamiento un 300 – 500 % superiores, alcanzando los 1.000 Wh/kg. El gobierno alemán está subvencionando un proyecto de investigación para aplicar esta tecnología a medios de almacenamiento recargables. Este proyecto conjunto cuenta con la participación de centros de investigaciones y empresas de alto nivel, como el centro de investigación de baterías MEET, de la Universidad de Münster, el grupo tecnológico SCHOTT y grandes nombres del sector, como Rockwood Lithium, Varta Microbattery y Volkswagen AG.

El acrónimo alemán del proyecto es GLANZ (”brillo”), que significa ”ánodo y celda protegida con vidrio” y remite a un desarrollo clave de SCHOTT: un innovador material vitrocerámico ion-conductor. ”La conducción de iones en materiales sólidos es un área importante para nosotros en la investigación tanto actual como futura, y somos optimistas en
cuanto a poder aplicar con éxito nuestro know how a un campo de aplicación nuevo para nosotros,” comenta el Dr. Wolfgang Schmidbauer, coordinador del proyecto en SCHOTT.

Este proyecto pionero se prolongará hasta 2014 y quiere sentar bases importantes en el camino a una electromovilidad respetuosa con el medio ambiente y que ahorre recursos. <|

Un sistema de batería pionero: litio-aire