Arquitectura

El baloncesto universitario, como p.ej. aquí en el Thompson Boling Arena de la Universidad de Tennessee, goza de una extraordinaria popularidad entre los seguidores estadounidenses. Foto: UTSports.com/E. Olivier
Edward Furey

Visión clara sobre el juego

Unas barandillas de seguridad transparentes permiten una visión libre a través de las lunas de vidrio antirreflectante Amiran sobre la cancha del pabellón deportivo de la Universidad de Tennessee.

Cuando en el Pabellón Thompson-Boling los Vols de la University of Tennessee se enfrentan a sus contrincantes, los aprox. 22.000 espectadores sólo quieren ver una cosa: el partido de baloncesto. Hasta hace poco, sin embargo, las barandillas de seguridad del pabellón deportivo de la Universidad de Tennessee dificultaban la visión desde las gradas. No pocas veces, la acción más interesante ocurría exactamente en la zona de la pista tapada por las barandillas.

Las líneas de visión son un aspecto crítico del diseño de pabellones y estadios. En los pabellones deportivos antiguos muchos seguidores se quejan de la limitada visión desde las localidades situadas detrás de los pilares. La arquitectura y el diseño modernos permiten prescindir de los pilares. A menudo queda ya sólo un elemento perturbador en el campo de visión del espectador: las barandillas de seguridad en los niveles superiores de las gradas.

Tradicionalmente las barandillas de seguridad desempeñan únicamente una función de cerramiento sólido, para evitar que las personas puedan caer desde los niveles superiores. No obstante, en los eventos deportivos, al igual que en los conciertos y en otros espectáculos, la barandilla molesta a menudo a los espectadores.
Gracias a la utilización de vidrio antirreflectante de SCHOTT para las barandillas, los espectadores pueden seguir el juego sin reflejos y con una alta fidelidad cromática. Foto: SCHOTT/D. Massengill
El Pabellón Thompson-Boling llevaba 2 decenios sirviendo como sede de eventos de la universidad, cuando ésta decidió rehabilitarlo. Se instaló un nuevo marcador, con más funciones, un grafismo y una iluminación mejorados. Se añadieron nuevos puestos de comidas y taquillas de venta de entradas, así como el imprescindible y lujoso palco VIP. Ninguno de estos elementos la distingue de las modernizaciones emprendidas en otros pabellones, con la excepción de uno: la universidad quería destacarse mediante una solución especial a la problemática de la visibilidad. Se buscó un material que reemplazara a las barandillas de seguridad. El vidrio era la solución más obvia, pero este material presentaba también desventajas. Las lunas de vidrio convencionales dispuestas a lo largo de los diferentes niveles de las gradas hubieran reflejado una parte de la luz artificial y molestado a los seguidores situados dentro del alcance de dichas reflexiones. Además, reflejan el suelo pulido de la pista. Dado que la cancha de baloncesto está más iluminada que la zona de las gradas, con un vidrio convencional las reflexiones hubieran dificultado adicionalmente la visión sobre el campo de juego.

Otro requisito era una elevada transmisión luminosa, a causa de la iluminación artificial. Además, el vidrio debía ser lo suficientemente sólido como para resistir los seguidores de mayor peso que pudieran asomarse a las barandillas. Con el vidrio antirreflectante Amiran® de SCHOTT, la universidad ha podido manejar esta problemática. SCHOTT ha puesto en práctica la solución junto con sus socios Arena Associated Architect, Allied Glass Experts (ingeniería de estructuras), la cristalería ASI Limited y el contratista general Blaine Construction Corporation. Amiran® reduce las reflexiones a menos de un 1% y resuelve de esta forma el problema que se produce normalmente al mirar desde un recinto oscuro dentro de uno más claro. Mediante la utilización de un vidrio claro como vidrio base y la mayor transmisión, del 98%, en lugar del 91% habitual en el vidrio flotado convencional, el espectador ve los colores de las equipaciones y de los uniformes de las ‘cheerleaders’ sin falseamientos.

Las lunas de vidrio Amiran® de estas barandillas de seguridad sin juntas se erigen sobre una base, ligeramente por encima del suelo del primer piso y del palco VIP. Unos marcos metálicos fijan desde abajo las lunas de Amiran®, de 91 hasta 122 cm de altura. Para garantizar la seguridad, las lunas se componen de un vidrio laminado triple templado térmicamente. La base metálica únicamente impide la visión sobre las filas de asientos inferiores, quedando visible la cancha completa. Desde la temporada de baloncesto 2007-08 los espectadores disfrutan a través de las nuevas barandillas de seguridad de una visión libre, que no se ve perturbada ni por reflejos ni por reflexiones de luz. Otra consideración importante fue el coste. El programa deportivo de la Universidad de Tennessee es uno de los pocos de los Estados Unidos que no reciben subvención estatal. La solución con el vidrio antirreflectante Amiran® ha suministrado unas altas prestaciones a un coste competitivo.