SCHOTT solutions n° 1/2015 > Vidrios para mirillas

BOROFLOAT® 33 Schaugläser
Para el Dr. Dirk Rost, de Roth & Rau AG, las mirillas han de presentar una resistencia mecánica máxima. Esta compañía alemana desarrolla tecnologías para el recubrimiento de superficies con dispositivos de plasma y haz de iones y utiliza mirillas hechas de BOROFLOAT® 33. Foto: SCHOTT

Visión protegida sobre procesos críticos


Las mirillas se utilizan en muchos sectores, como el de los hidrocarburos, el alimentario o el químico, porque permiten observar las tuberías y las calderas bajo condiciones extremas. El vidrio borosilicato BOROFLOAT® 33 tiene unas prestaciones extraordinarias en estos campos.


Alexander Lopez

Los precios del crudo han caído en todo el mundo, principalmente a causa del aumento significativo de la extracción de petróleo y gas natural en Estados Unidos – que en parte llegó a aumentar más del 50 % entre 2010 y 2014. Esta producción creciente hace que resulte tanto más importante mantener la mayor eficiencia y seguridad posible en la ingeniería de sistemas. Aunque se utilizan cada vez más sensores electrónicos para monitorizar y controlar los procesos, la detección y la evaluación rápida de las desviaciones sigue requiriendo el control visual directo por parte de un técnico experimentado del flujo de materiales en los sistemas transportadores, las tuberías y los depósitos.
Prüfung des Schauglases

Kathleen Burke Schweizer, Vicepresidenta de SWIFT Glass Company, examina una mirilla. Esta compañía estadounidense trabaja con SCHOTT desde 1994. Foto: SCHOTT

Las mirillas especiales lo hacen posible. Son capaces de soportar las condiciones extremas que a menudo reinan en estos sistemas cerrados: altas temperaturas, presión extrema, procesos químicos y utilización de medios agresivos. El vidrio sodocálcico convencional no podría soportar este tipo de esfuerzos, pero el vidrio especial, como el BOROFLOAT® 33 de SCHOTT, sí. Sus orígenes se remontan a 1887, cuando Otto ­Schott inventó el primer vidrio borosilicato. Era muy resistente a las altas temperaturas y a los choques térmicos y se convirtió en el material elegido para los cilindros de soporte de las primeras lámparas de incandescencia utilizadas en el alumbrado público en Europa. Sus propiedades incomparables siguen siendo apreciadas hasta hoy en muchas aplicaciones, desde menaje de cocina hasta el escudo antitérmico de las lanzaderas espaciales. En 1993, cuando SCHOTT inició la producción de vidrio borosilicato flotado, nació BOROFLOAT®. Su superficie plana y muy uniforme se debe a que al fabricarlo el vidrio fundido flota sobre un baño de estaño y a continuación se enfría homogéneamente.

El boro es el elemento clave


Utilizado como mirilla, BOROFLOAT® 33 se distingue por su extraordinaria transparencia y sus características térmicas y químicas únicas. Como revela el nombre del producto, el boro desempeña aquí un papel clave. ”Determina la dilatación térmica del vidrio y la solidez de los enlaces en la red del vidrio”, explica Christiane Gallo, Responsable de Aplicaciones & Servicios Logísticos para Materiales de Vidrio Especial en SCHOTT, Louisville, Kentucky (EE.UU.). La adición de componentes adecuados con contenido en boro refuerza los enlaces químicos en el vidrio y reduce la lixiviación. Gracias a ello, BOROFLOAT® 33 no sólo se vuelve muy resistente a los ácidos, las bases y las agresiones a la superficie por absorción de agua, sino que presenta una dilatación térmica bajísima, con lo cual soporta grandes fluctuaciones de temperatura y temperaturas elevadas al ser utilizado como mirilla. Su coeficiente de dilatación es aprox. sólo un tercio del que presenta un vidrio sodocálcico. En consecuencia, las mirillas hechas de BOROFLOAT® 33 pueden ser expuestas durante breves periodos de tiempo (máx. 10 horas) a temperaturas de hasta 500 °C y, durante periodos más largos, a hasta 450 °C. El vidrio borosilicato soporta también las elevadas cargas de compresión que se dan a menudo en estas aplicaciones, gracias a la selección del espesor de vidrio correcto en relación con el área de la mirilla y al templado térmico, que mejora su resistencia a la compresión y hace que el material sea más resistente a los impactos y estable frente a los cambios de temperatura.
Endbearbeitung von BOROFLOAT® 33
Los partners de SCHOTT realizan el procesamiento final de BOROFLOAT® 33 para obtener las mirillas en sí. Foto: SCHOTT

”Amplia aceptación en el mercado”


Gracias a estas ventajas, las mirillas de BOROFLOAT® se han impuesto en muchas aplicaciones aparte de la extracción de hidrocarburos, p. ej. en los sectores químico, farmacéutico, electrónico, alimentario y de bebidas, en la agricultura, en centrales nucleares y en la minería. Los expertos de SCHOTT ayudan a los clientes a identificar las especificaciones del vidrio necesarias para cada aplicación. Son partners externos, que han reconocido muy rápidamente el potencial de BOROFLOAT® 33, los que llevan a cabo el procesamiento final de las mirillas. Kathleen Burke Schweizer, Vicepresidenta de SWIFT Glass Company: ”Llevamos trabajando con SCHOTT desde 1994.” Esta empresa familiar de Elmira, Nueva York, existe desde hace casi 100 años y es actualmente uno de los principales procesadores de vidrio de alta calidad del mundo, que suministra mirillas para muchas aplicaciones. ”En principio existe una amplia variedad de materiales susceptibles de ser utilizados. Sin embargo, el vidrio borosilicato BOROFLOAT® 33 presenta unas características excelentes y es versátil. La aceptación en el mercado es muy buena y nuestra colaboración con SCHOTT, sobresaliente”, dice Burke Schweizer.<
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