SCHOTT solutions n° 1/2015 > Ingeniería de sistemas

Glasrohr-Wärmetauscher
Según ATEC, el intercambiador de calor de tubos de vidrio para reequipar calderas es el primero de su clase adecuado para casi todo tipo de sistemas de calefacción y que está aprobado para ello. Foto: SCHOTT/S. Brüggemann

Recuperación inteligente de energía


Con un intercambiador de calor para gases de combustión ATEC los hogares pueden reequipar ahora sus calderas con tecnología de condensación sin necesidad de sustituirlas. Los tubos de vidrio DURAN® son componentes clave de esta nueva solución.


Thilo Horvatitsch

Reducir el consumo energético es un objetivo clave de la moderna rehabilitación de edificios. Para Guido Jobst esto no es suficiente. “Debe incluir también factores como la rentabilidad, la conservación de los recursos y el balance energético general de una actuación”, señala el director general de la empresa alemana ATEC Abgas-Techno­logie, que ofrece a continuación un ejemplo práctico. Si en un hogar unifamiliar se ha tenido operando durante 10 a 15 años una caldera de baja temperatura, un consultor en ahorro energético típico recomendaría sustituirla por una caldera de condensación, quizá además con soporte solar, para mejorar la eficiencia energética. “Sin embargo, lo que no tiene en cuenta es que las calderas que se quieren sustituir son generalmente productos de alta calidad, que podrían seguir cumpliendo con su función durante 15 años más”, explica Guido Jobst.

En consecuencia, el director de ATEC, que lleva 25 años trabajando en el sector de la tecnología de gases de combustión, decidió adaptar a los hogares privados un método tomado de la tecnología de grandes calderas. En las plantas industriales se instalan calderas de condensación a gas en la salida de gases de combustión de las grandes calderas, para aprovechar la alta temperatura de los gases para generar energía. Se dotan así las calderas con tecnología de condensación sin necesidad de sustituirlas. Hasta ahora esta tecnología no estaba disponible para las calderas pequeñas, pero ATEC ha desarrollado una solución. Un intercambiador de calor se encarga de que el vapor de agua de los gases de combustión, que están a hasta 270 °C, se condense sobre unos tubos de vidrio especiales y no escape por la chimenea. El calor obtenido con la condensación se utiliza para calentar el agua que fluye por los tubos.
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El director general, Guido Jobst (Dcha.), piensa que sus intercambiadores de calor con tubos de vidrio tienen un gran potencial. ATEC ofrece el sistema para reequipar calderas de gasóleo y a gas de tiro forzado o en combinación con instalaciones nuevas, p. ej. minicentrales de ciclo combinado. Foto: SCHOTT/S. Brüggemann
Los tubos de vidrio borosilicato DURAN® aquí utilizados son unos componentes clave del sistema. Son extraordinariamente resistentes y soportan la corrosión por ácidos sulfurosos y otros residuos de la combustión. “Para estos componentes no se podían utilizar ni metales ni plásticos. Como queríamos ofrecer un producto de alta calidad, buscamos un proveedor premium de soluciones de vidrio, con experiencia en la ingeniería de sistemas”, explica Jobst. SCHOTT le convenció gracias a su experiencia de décadas como proveedor del sector de intercambiadores de calor, entre otras cosas para grandes plantas en cervecerías. Además, el consorcio tecnológico realiza un acabado preciso de los extremos de los tubos de vidrio, lo cual posibilita la estanqueidad y las prestaciones requeridas del sistema, imperativas para un funcionamiento correcto y para cumplir la garantía ofrecida a los clientes”, añade Jobst.

Según ATEC, el intercambiador de calor de tubos de vidrio para reequipar es el primero de su clase apto para casi todos los tipos de calefacción y que ha sido aprobado al efecto. Lo hace posible su ventilador de depresión para la evacuación activa de los gases de combustión al exterior. Esta función permite conectar el intercambiador de calor a una caldera de acero o de fundición por elementos con un quemador de gas natural de tiro forzado o de gasóleo.

Las inversiones necesarias para utilizar este innovador producto representan menos de la mitad de los costes de sustitución de una caldera de baja temperatura por una de condensación. La conclusión es que, basándose en el cálculo para un hogar tipo, la instalación del intercambiador de calor se amortiza en 4 a 9 años. Además, se ahorra dinero, al poder reducir el consumo en 150 – 300 litros de gasóleo para un consumo anual previo de 2.000 litros.
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Intercambiador de calor de tubos de vidrio para reequipar


Guido Jobst destaca también el efecto positivo para el medio ambiente. ”Según las estadísticas, en Alemania hay aprox. 1,75 millones de sistemas de calefacción de tiro forzado dentro del intervalo de potencias de 25 a 80 kW de hasta 15 años de antigüedad. Si reequipáramos sólo 500.000, el efecto positivo para el medio ambiente sería de una reducción anual de 600.000 t de CO2.”

Para captar una mayor cuota de mercado, ATEC ofrece ahora también una combinación de intercambiador de calor con una minicentral de cogeneración. Para el futuro Guido Jobst planea la utilización con calderas de pellets. ”El potencial existe”, sostiene. <