Contenido solutions n° 1/2011 > Tráfico ferroviario

El amanecer de la era de los trenes de alta velocidad chinos (arriba). Modelos como los CRH 2 y 3, así como el CRH 380, están viajando ya con unidades de vidrio aislante de altísima resistencia LAS80 de 6 – 8 mm de espesor, tanto en el parabrisas como en las ventanas laterales (abajo). Foto: Reuters/Montage: dw

A la caza de records


China expande su gigantesca red ferroviaria siguiendo una consigna principal: alta velocidad. Pero el vidrio para las ventanas de estos trenes superexpresos también tiene que estar a la altura. Una misión para SCHOTT® LAS80.


Thilo Horvatitsch

El 3 de diciembre de 2010, el esbelto tren del tipo crh 380 cubrió el tramo para ferrocarril de alta velocidad entre Shanghai y Hangzhou a 486 km/h – un nuevo récord de velocidad entre los trenes de pasajeros convencionales. Un mes después, los ferrocarriles estatales chinos continuaban pisando el acelerador: el Ministerio de Ferrocarriles anunciaba que el trayecto de prestigio Pekín - Shanghai, de 1.300 km de longitud, sería abierto ya en junio de 2011, meses antes de lo previsto. El Ministerio añadió que para el final del año se habrá ampliado la red de ferrocarriles de alta velocidad en casi 5.000 km, hasta sumar más de 13.000 km. Los planes de inversión en construcción ferroviaria de este año han sido fijados en 700 millardos de yuanes (80 millardos de euros).

En la actualidad China ya tiene los trenes más rápidos y la red de ferrocarril de alta velocidad más larga del mundo (ver también la pág. 11). Sin embargo, su lema no es sólo alta velocidad, sino también alta tecnología. En años pasados sin duda fluyó un gran caudal de know how desde el oeste al este, dado que se importaron de Europa y Japón plataformas para trenes de alta velocidad. Pero hoy en día China está desarrollando y fabricando sus trenes súper expresos ella misma. El tren que ahora reta al Shinkansen japonés, al TGV francés o al ICE alemán lleva el nombre de crh (China Railway Highspeed). Empresas chinas como CSR Sifang Locomotive & Rolling Stock o cnr Tanghsan Railway Vehicles fabrican, ahora bajo esta denominación, trenes que alcanzan velocidades de 400 km/h o más.
Foto: Reuters
Estas velocidades tan elevadas requieren adoptar unas medidas de seguridad extraordinarias y utilizar una tecnología que sea capaz de hacer frente a estas condiciones extremas. Empezando por unas vías especiales, capaces de soportar velocidades de mín. 200 km/h, pero incluyendo también un sistema de control y seguridad de los trenes con unas prestaciones en consonancia con ello. Factores como la construcción ligera, los motores eléctricos, las suavidad de marcha, la adherencia de las ruedas a las vías y la transferencia del par motor, la resistencia al aire y la generación de ruido desempeñan todos ellos un papel clave a la hora de construir trenes súper expresos.

Tampoco se deben subestimar los esfuerzos a los que se ve sometido el acristalamiento del tren, que incluyen cambios de presión repentinos al ingresar en un túnel o abandonarlo, así como al coincidir con un tren que viaja en dirección opuesta dentro de un túnel. De no utilizarse vidrios de alta resistencia y sistemas protectores, estas diferencias de presión podrían causar incómodas sensaciones de presión o, incluso, dificultades de audición y pérdida de conocimiento en los pasajeros y la tripulación del tren. Otro riesgo lo representan los objetos y animales que impactan contra los vidrios. A velocidades de varios cientos de km/hora, su efecto es similar al de un proyectil.
SCHOTT LAS80 (izquierda) también hace posible un disfrute máximo del viaje en los trenes de alta velocidad (derecho). El vidrio especial empleado en las ventanas laterales soporta cambios de presión bruscos, como los que se producen al ingresar en un túnel o al abandonarlo. Foto izquierda: Reuters. Foto derecho: SCHOTT/R. Weitnauer

Soporta esfuerzos extremos: SCHOTT® LAS80


Los laminados de vidrio plano convencionales no soportan estas cargas o resultan demasiado gruesos y pesados para su uso en los trenes súperexpresos. Sin embargo, no es el caso de SCHOTT® LAS80. Este vidrio litio-aluminosilicato se fabrica mediante microflotado y se templa químicamente. Gracias al sofisticado know how en el postprocesado que atesora la sede de producción de Jena (Alemania), el vidrio adquiere una extraordinaria resistencia a la rotura, a la rayadura y a la presión. Gracias a ello es extraordinariamente resistente para su reducido espesor, como ha quedado demostrado en unos ensayos especiales. En el denominado “Rock Strike Test”, un laminado consistente en 3 hojas de LAS80, con un espesor total de 6 mm, resistió sin sufrir daños el impacto de un afilado proyectil de aluminio, de 20 g de peso, disparado contra el vidrio, con una velocidad de 500 km/h. Increíble: aunque el impacto de un objeto de aluminio de 1 kg de peso, viajando a una velocidad de 450 km/h, rompió el vidrio, no fue capaz de penetrar a través del laminado de 6 mm.

Estas cualidades convencieron por ejemplo a la empresa Haian, que equipa los trenes súper expresos con acristalamientos especiales. En este sentido, la empresa procesadora se benefició aquí de una ventaja adicional: la baja temperatura de transformación de SCHOTT® LAS80 facilita la producción de formas 3D complejas y permite, de esta forma, una mayor libertad de diseño. Mientras tanto, ya hay trenes súper expresos chinos viajando con unidades de vidrio aislante LAS80 de 6 – 8 mm de espesor como parabrisas o ventanas laterales. Entre éstos se cuentan no sólo los modelos CRH 2 y 3, sino también la serie 380, más rápida, que cubre tanto el trayecto Shanghai - Pekín como el trayecto Shanghai - Hangzhou en el que se logró el récord.

Es seguro que se batirán nuevos records de velocidad. Según la prensa, los laboratorios estatales ya están trabajando en trenes que serán capaces de viajar a velocidades de hasta 600 km/h.

Esto es también una buena noticia para SCHOTT: “Esperamos un negocio continuado,” señala el Dr. Lutz Wehmeier, General Manager of Sales & Marketing de SCHOTT Technical Glass Solutions, en Jena. Este negocio incluye asimismo soluciones de iluminación de SCHOTT. <|

1.300 kilómetros en tren, en cinco horas

Fuente: SCHOTT
La red ferroviaria china lleva varios años creciendo a un ritmo vertiginoso, hasta los aprox. 91.000 km actuales. ­Para 2020 se prevé que comprenda 120.000 km, más de 18.000 de ellos preparados para la alta velocidad. China ha invertido entre 2005 y 2010 1,98 billones de yuanes (aprox. 226 millardos de €). El próximo plan quinquenal, que cubre hasta 2015, tiene un presupuesto incluso mayor. La red de ferrocarril de alta velocidad, que con 8.358 km era ya a finales de 2010 la más larga del mundo, tiene una importancia inmensa en este sentido. La segunda economía del mundo persigue de esta forma procurar que sus trabajadores puedan cubrir largas distancias mucho más rápidamente. Las empresas necesitan construir sus sedes cada vez más en el interior del país, donde existe una disponibilidad todavía mayor y son más asequibles terrenos y trabajadores cualificados, que en la urbanizada y cara costa este. Los trenes de alta velocidad interconectarán en todas las direcciones importantes nodos. Así, los pasajeros del tren Pekín - Shanghai, de 1.318 km de recorrido, y de pronta inauguración, tendrán que viajar sólo la mitad del tiempo: cinco horas. <|