SCHOTT solutions n° 1/2009 > Diseño de vitrinas

Los edificios del arquitecto estrella Ieoh Ming Pei se caracterizan por sus conceptos avanzados, combinados sutilmente con las tradiciones locales. Foto: Museum of Islamic Art, Doha

Casa cúbica de los tesoros


Las vitrinas del nuevo Museum of Islamic Art, en el emirato árabe de Qatar, están realizadas con el vidrio especial antirreflectante Amiran® y componentes fibroópticos de SCHOTT.


Dr. Hans-Peter Schwanke

Ahora el Golfo Pérsico tiene también su ‘Fort Knox’. Esta estructura con aristas vivas emerge de las aguas como una escultura solitaria. Las áreas de luz y de sombra crean vivos contrastes, que acentúan las compactas estructuras geométricas. La ubicación, atractiva y prominente, delante del ‘skyline’ de  Doha, capital de Qatar, centra la atención en una ‘casa de los tesoros’ muy especial. Se trata del único museo de arte islámico del mundo árabe: el Museum of Islamic Art. Su lenguaje arquitectónico no transmite ningún mensaje triunfalista, sino que sirve como llave para la transformación. Frente a la fiebre por los records arquitectónicos como instrumento de marketing de sus vecinos, los dirigentes del emirato han recurrido al acervo cultural local. Su deseo de explorar sus propias raíces artísticas queda reflejado en la creación de una colección sobresaliente de objetos islámicos y en la construcción de un edificio adecuado para albergarlos. Nadie más indicado para proyectarlo que el arquitecto-artista chino-americano Ieoh Ming Pei. Sus excepcionales habilidades no se pueden caracterizar con un estilo arquitectónico corriente. Tiene una reputación legendaria por desarrollar un estilo adecuado a cada lugar, maridando con mano maestra la historia y el presente.

Tras unas reticencias iniciales, Pei aceptó el encargo directo por parte del soberano. Realizó varios viajes para estudiar la arquitectura islámica. Sin embargo, rechazó todos los emplazamientos para la obra que le ofrecieron. No quería que su creación se diluyera en el perfil urbano. So Pei buscó un emplazamiento bien visible, sobre una isla artificial, a unos 60 m del paseo marítimo. El acceso al museo está bordeado de palmeras e incluye fuentes con cascadas, un estanque y un puente, que conforman una entrada impresionante a este nuevo hito. El edificio principal, prácticamente sin ventanas, se perfila claramente frente al azul celeste del agua y al cielo despejado. Se trata de un ortoedro de planta rectangular, escalonado octogonalmente mediante unas esquinas recortadas. Corona el edificio un cubo dispuesto transversalmente al eje largo del mismo. Unos llamativos vanos almendrados permiten la entrada de luz hacia la cúpula interior. El revestimiento de color ocre en piedra caliza de Chamois (Francia), enfatiza la serena introspección de esta ‘cámara de tesoros’. El diseño de Pei está influenciado por la simplicidad expresiva de la fuente ritual Sabil, del siglo XIII, en la Mezquita Tulun de El Cairo. Con proporciones duras y contornos recortados, ha creado un lenguaje arquitectónico moderno, basado en formas elementales y líneas llenas de fuerza.
Desde la sala principal del museo, bañada en luz, parten dos escaleras de gala curvadas, que conducen a la galería de la 1ª planta. Foto: Museum of Islamic Art, Doha
En el diseño del complejo, de 45.000 m² de superficie, confluyeron asimismo ideas de otros lugares de culto, fortificaciones defensivas y palacios creadores de estilo del Islam, como el Alhambra de Granada. A ambos lados del museo se extienden unos característicos patios interiores. Unos juegos de agua y unas arcadas mitigan su aislamiento. El patio oeste se abre hacia el embarcadero. El patio este, bordeado por un corredor con arcadas de elaborada decoración, conecta con la ‘Education Wing’.

Las zonas abiertas y cerradas también definen el interior del edificio principal, de cinco alturas. La sala central, bañada en luz diurna, cautiva por su inesperada elegancia. Un motivo floral estilizado adorna el pavimento de piedra natural. Los dos pasamanos de una escalera de gala que se abre en forma de acordeón desplegado conducen, describiendo un arco, a la galería de la 1ª planta, que rodea la sala. De la cúpula plateada en acero inoxidable alemán, profusamente faceteada, pende un candelabro circular de 12 m de diámetro. El cerramiento de vidrio en el lado norte tiene la imponente altura de 45 m y proporciona una vista espléndida sobre la bahía. Sin embargo, la sobria combinación de colores y materiales, no compite con los objetos expuestos en el museo.
 

“Para que las personas vengan y se queden, has de crear un espacio para ellas y recorridos interesantes dentro de estos espacios.”

(I. M. Pei)

 
El edificio principal fascina por su geometría sobria. Foto: Museum of Islamic Art, Doha
Siguiendo el canon de los museos de historia de la cultura, todas las galerías de las plantas superiores están agrupadas en torno a la sala central. Para proteger y conservar los objetos expuestos, las salas de exposición, que totalizan 5.000 m², están iluminadas con luz artificial. Y aquí es donde también entran en juego los productos de SCHOTT: las imponentes vitrinas de una pieza están realizadas en vidrio antirreflectante Amiran®, de SCHOTT, que permite una visión sin interferencias sobre los objetos expuestos. Para el total de 3.200 m² de acristalamiento, SCHOTT suministró al fabricante británico de vitrinas Click Netherfield aprox. 2.300 hojas de vidrio laminado de seguridad de

El peso total del vidrio ascendía a más de 200 t. En el museo se utilizan 18 tipos de vitrina distintos. Los componentes fibroópticos suministrados por SCHOTT Lighting para las vitrinas y algunos techos, proporcionan una iluminación agradable y protegen los objetos expuestos contra el calor y la radiación UV.

Se exponen, ordenados por temas, unos 800 objetos preciosos de la Colección Estatal Nacional, así como algunos de la familia gobernante, Al Thani. Incluyen piezas de la indumentaria de Irán, rubíes de la India, un viejo incensario de Siria, un Corán norteafricano del siglo XIV, valiosas vasijas de Iraq, así como objetos hechos de marfil, seda, oro y piedras preciosas, con una antigüedad de más de 1.000 años, togas, alfombras y tesoros bibliófilos. Los objetos expuestos cubren todo el espectro del arte islámico, de todas las áreas geográficas. Tras un largo periodo de aislamiento, el promotor de esta obra pretende facilitar el acceso y una mejor percepción de las artes islámicas. La educación, el entendimiento, el diálogo internacional y la investigación científica son sus principales objetivos. La ‘Education Wing’, de dos plantas, promueve la consecución de estos objetivos, con su auditorio, su centro pedagógico, su librería, su centro de estudios, sus talleres, así como su zona para exposiciones temporales de casi 4.000 m². El coste de la obra asciende a 800 millones de dólares US. En la Colección Estatal se ha invertido la impresionante cantidad de 2 millardos de €. La inauguración del museo se celebró en noviembre de 2008.

Pei creó este museo especial en un equilibrio ideal entre momento, emplazamiento y finalidad, libre de referencias y jerarquías heredadas. Culminó la estricta racionalidad del edificio con formas minimalistas de fuerte personalidad, creando una obra maestra autónoma, de singular complejidad. El edificio capta soberanamente el espíritu local, en un emplazamiento claramente definido, de forma potente y apuntando hacia el futuro. <|
Las vitrinas, realizadas en vidrio antirreflectante Amiran® y componentes fibroópticos de SCHOTT, permiten una visión sin interferencias y brillante sobre los valiosos objetos expuestos. Fotos: Click Netherfield