SCHOTT solutions n° 1/2009 > Empresa

Otto Schott (1851 – 1935), pionero de las modernas ciencia y tecnología del vidrio, pintado por el impresionista alemán Max Liebermann.

De laboratorio para vidrio a empresa tecnológica


SCHOTT viene siendo un partner en tecnología puntera desde hace 125 años.


Dr. Jürgen Steiner / Stefanie Dischner

Cuando en 1884 Otto Schott fundó un laboratorio de tecnología del vidrio en Jena, no se podía prever que, 125 años más tarde, la empresa mantendría actividades en todo el mundo. Hoy en día SCHOTT está presente cerca del cliente con sociedades de producción y comerciales propias en 43 países. Es un partner experimentado y competente, que desarrolla, produce y suministra materiales especiales, componentes y sistemas, en particular para aparatos domésticos, fármacos, tecnología solar, electrónica, óptica, astronomía, arquitectura y la industria del automóvil. Sus aprox. 17.000 colaboradores generan unas ventas mundiales de 2,2 millardos de €, de ellos el 74% fuera de Alemania.

La colaboración en el campo del vidrio óptico entre el innovador químico especializado en vidrio Otto Schott, el genial físico Ernst Abbe y el óptico y mecánico de precisión Carl Zeiss desembocó en la fundación en 1884 del “Glastechnisches Laboratorium Schott & Genossen” en Jena. “Con sus desarrollos del vidrio y sus nuevos métodos de fabricación, ­Otto Schott sentó las bases de las modernas ciencia y tecnología del vidrio”, comenta el Prof. Dr.-Ing. Udo Ungeheuer, Presidente del Consejo de Dirección de SCHOTT AG, en reconocimiento a la obra vital del “Doctor del Vidrio”.
Utilizando como base sus descubrimientos científicos, Otto Schott fue el primero en fabricar vidrios ópticos especializados de características exactamente definibles y reproducibles. Éstos permitían la producción en serie, con una calidad consistentemente alta, de microscopios y otros aparatos ópticos de altas prestaciones y cimentaron el renombre mundial de la industria óptica alemana y de la industria de vidrios especiales. El vidrio borosilicato fue otra de las invenciones destacadas de Otto Schott. Este nuevo vidrio especial, estable frente a los ácidos y las soluciones alcalinas, así como extraordinariamente resistente al calor y a los cambios de temperatura bruscos, resultaba idóneo para las aplicaciones tecnológicas más variadas. SCHOTT lo utilizó inicialmente para fabricar vidrio para termómetros, material de vidrio para laboratorios y cilindros para lámparas. Posteriormente se le añadirían los tubos, como preproducto para envases farmacéuticos, p.ej. ampollas y jeringuillas, así como vidrios planos y vidrio para menaje, bajo la conocida marca Jenaer Glas®. En torno a 1895, el vidrio borosilicato contribuyó a la implantación de la iluminación con gas. Gracias a la producción en masa de cilindros para lámpara, el pequeño laboratorio especializado en vidrio se transformó en pocos años en una empresa industrial. El vidrio borosilicato sigue siendo considerado en la actualidad estándar de calidad en la industria farmacéutica. Desde 1911 es comercializado con éxito bajo la marca Fiolax® y se distingue por su extraordinaria resistencia química máxima, su carácter neutro, su estanqueidad y su rigidez. Año tras año se producen con el mismo en SCHOTT más de 7 millardos de jeringuillas, carpules, viales y ampollas. Poco tiempo después de la creación de la empresa, los vidrios especiales de SCHOTT encontraban demanda en todo el mundo. Ya en 1900, la cuota de exportaciones representaba el 50% de sus ventas.
Innovadores desde Otto Schott: Primero fueron novedosos vidrios ópticos especiales, p.ej. para microscopios de Zeiss (Izda.). Hoy en día, SCHOTT establece referencias en la tecnología solar con sus tubos receptores para centrales eléctricas termosolares de canales cilindroparabólicos (Dcha.). Esta transformación se sustenta en el enfoque sobre nuevos campos de negocio con buenas perspectivas de futuro. Fotos: SCHOTT, A. Renger-Patzsch, J. Meyer
En 1891 SCHOTT adoptó una forma jurídica especial. Por aquel entonces Ernst Abbe convirtió la Fundación Carl Zeiss, que él fundara 2 años antes, en la propietaria única de la fábrica Zeiss y parcial de la fábrica SCHOTT. Cuando en 1919 Otto Schott cedió a la fundación sus participaciones en la fábrica de vidrio, ésta pasó también a ser propiedad al 100% de la Fundación Carl Zeiss.

Los estatutos de la fundación, adoptados en 1896, garantizaban a los empleados unos derechos sociales extraordinarios para aquella época, que posteriormente serían incorporados a la legislación social general y a los convenios colectivos. Sobre la base de las ideas de Otto Schott y Ernst Abbe se fraguó en SCHOTT una cultura empresarial única, que además de la competencia tecnológica estaba caracterizada por un amplio consenso entre la dirección de la empresa y el personal, así como por asumir responsabilidades sociales.

Esta filosofía ha llevado también a que SCHOTT sea, desde hace muchos años, una precursora en materia de protección del medio ambiente y el clima dentro de la industria internacional del vidrio. La empresa ha establecido referencias no sólo en la denitrificación y el filtrado de partículas sólidas de los gases de escape de los hornos de fusión, sino también en la reducción del consumo energético en sus fábricas.

Erich Schott, hijo del fundador de la empresa, asumió la dirección de la misma a partir de 1927. El final de la 2ª Guerra Mundial supuso para SCHOTT un punto de inflexión decisivo. Como Jena iba a pertenecer a la zona de ocupación soviética, las tropas estadounidenses aprovecharon su retirada, en el verano de 1945, para trasladar a los directivos y a especialistas escogidos de Jena al oeste de Alemania, con el fin de asegurarse el control sobre este ‘Know how’. La odisea pasó a los anales de la empresa como el “Convoy de los 41 vidrieros” e hizo que, finalmente en 1952, los “Schottianos” recalaran en Maguncia. El detonante de esta acción fue la expropiación de la fábrica matriz de Jena y su conversión en una empresa de titularidad estatal en 1948, así como la división política de Alemania, mediante la fundación de la República Federal de Alemania en el oeste y de la RDA en el este en 1949. Los “41 vidrieros” crearon en Maguncia una nueva fábrica principal bajo la dirección de Erich Schott. En los años que siguieron la historia de SCHOTT fue un reflejo de la historia alemana contemporánea. Igual que Alemania, también la empresa SCHOTT estaba dividida. Firmemente integrada en la economía planificada socialista, la empresa de titularidad estatal de Jena se convirtió en el principal proveedor de vidrio especial de la Europa del Este. En el oeste SCHOTT Maguncia creó un grupo empresarial internacional, con sedes de producción y comerciales en Europa, América y Asia. Con nuevos productos, como p.ej. los componentes de vidrio para aparatos de TV, las fibras de vidrio para conductores de luz e imágenes, las bases de espejo de vitrocerámica Zerodur® para telescopios y las placas de cocción vitrocerámicas de la marca Ceran®, SCHOTT conquistó los mercados mundiales como uno de los principales fabricantes de vidrio especial.

Con la reunificación alemana se dio a ambas empresas SCHOTT, la del este y la del oeste, la oportunidad de volver a unirse en una. La antigua sede central fue reestructurada e integrada en el Consorcio SCHOTT como moderna sede. A causa de la creciente globalización de la economía mundial, en los últimos años SCHOTT ha vivido el mayor proceso de modernización de su historia. Ha comportado la conversión de la empresa fundacional en una sociedad anónima con personalidad jurídica propia, que no cotiza en bolsa (2004), la transformación de un grupo de medianas empresas en un consorcio que sigue una dirección estratégica, la ampliación de su presencia mundial con nuevas sedes de producción y comerciales en todos los mercados clave, así como el enfoque en los negocios fundamentales fuertes y los negocios con más expectativas de futuro.
 

“La historia de nuestra empresa está marcada por tres constantes: competencia tecnológica y capacidad innovadora, continua internacionalización y responsabilidad para con sus colaboradores y la sociedad.”

(Prof. Dr.-Ing. Udo Ungeheuer, Presidente del Consejo de Dirección de SCHOTT AG)

 
Nueva cara de vidrio: SCHOTT está reformando el ala administrativa de la central del Consorcio, en Maguncia, su sede central desde 1952, obra que se completará antes del final de 2009. Foto: SCHOTT
Hoy en día SCHOTT ocupa posiciones de cabeza en el mundo con muchos de sus productos. El Consorcio es uno de los fabricantes líderes mundiales de componentes de vidrio y vitrocerámica para la industria de aparatos domésticos y en el sector de los envases primarios farmacéuticos.

SCHOTT Solar AG, una filial de SCHOTT AG, produce componentes importantes para aplicaciones fotovoltaicas y centrales eléctricas termosolares. Es de los pocos fabricantes integrados de obleas multicristalinas (mediante la ‘Joint venture’ WACKER SCHOTT Solar), células y módulos dentro de la industria fotovoltaica. SCHOTT Solar se cuenta también entre las empresas que marcan tendencia en la tecnología de capa fina. En cuanto a tubos receptores solares, SCHOTT Solar es líder tecnológico y del mercado. Los tubos receptores son componentes clave de las grandes centrales termosolares, que generan electricidad a partir del sol de forma centralizada, sobre la base de la tecnología cilindroparabólica.

125 años de SCHOTT – 125 años de tecnología punta: desde la exploración del espacio exterior, pasando por el envasado de productos farmacéuticos sensibles, hasta la tecnología solar futurista – allí donde se aplican tecnologías del vidrio innovadoras, SCHOTT es un partner solicitado. <|