solutions 1/2008 - Informaciones complementarias

Fuente: SCHOTT/W. Feldmann
Una producción de microlentes singular

Los numerosos emisores individuales ubicados sobre un componente de láser de diodo suministran una radiación divergente. Para dotar a los rayos de una orientación paralela se emplean unas lentes cilíndricas de vidrio óptico especial. Estas lentes FAC (Fast Axis Collimation) son la primera interfaz óptica entre el láser y el proceso de aplicación. Influyen sobre la calidad de los rayos, tan importante para el mecanizado de los materiales, razón por la cual deben presentar propiedades ópticas excelentes.

Con este fin, los científicos de SCHOTT han desarrollado una tecnología de fabricación reproducible y única en el mundo. Estas microlentes cilíndricas se fabrican en grandes cantidades por medio de un método de moldeo de alta precisión. En lugar de estirarlas y cortarlas a partir de un hilo de vidrio largo estirado, que es la práctica habitual, se estampan en unas placas de vidrio caliente, de las cuales se sierran cuando éste se ha enfriado. Los materiales de partida son vidrio “low Tg”, con un alto índice de refracción, que presenta una temperatura de transformación (Tg) máxima de 550 °C. Esto permite trabajar a temperaturas notablemente más bajas en el moldeo. Los moldes - sometidos a grandes esfuerzos - se conservan durante más tiempo y los tiempos de proceso se acortan. De esta forma se obtienen productos con una calidad óptica consistentemente alta. Además, unos zócalos de soporte de vidrio facilitan el montaje de las lentes, que simplemente se encajan. “Dado que en la fabricación de lentes se trabaja con tolerancias de fabricación prácticamente iguales a 0, apenas hay que reajustar. Los fabricantes de láseres ahorran tiempo y dinero”, asegura Steffen Reichel, Director para Nuevos Productos en SCHOTT Advanced Optics.